jueves, 4 de febrero de 2010

Cuentos de origami

Un pequeño papel, en forma de un corazón descansaba en una caja llena de papeles como él. Se sentía descontento por su situación ya que no consideraba que fuera ese su lugar. Cuando alguna mano se acercaba aquel pequeño cubículo donde se encontraba "recluido" -como se repetía una y otra vez- se esperanzaba ya que creía que sería el elegido.

-Vivo un martirio con esta espera!Que alguien me use...Maldita sea!-decía cuando la mano no le escogía.
- Entiéndelo de una vez ya...más solo un pedazo siempre seras!- a coro repetían sus compañeros de la cajita.
- Demasiado pequeño!-Demasiado alargado!- Demasiado brillante!- Demasiado apagado!-chillaban sin parar.
- Jamás! No será así! Soy especial...y mi vida no es acabar aquí!!!- gruñía como respuesta a aquellos que le detestan. Porque la razón de tanta indecisión era el hecho de que el papel de forma de corazón ya tenía uso en ese cajón, él era el que anunciaba lo bonito que era lo que contenía esa caja desgastada.
 
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